El galardón, entregado el 21 de abril en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, reconoce la trayectoria y la contribución del Col·legi al progreso industrial, tecnológico y social del país. La distinción fue recogida por el decano Narcís Armengol, que también es director general de Wattega.
El Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya ha recibido la Creu de Sant Jordi 2026, una de las máximas distinciones que otorga la Generalitat de Catalunya. La entrega se celebró ayer, 21 de abril, en la Sala Oval del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), en un acto que coincide con el 75.º aniversario de la institución.
El reconocimiento pone en valor la trayectoria del Col·legi y su contribución sostenida al progreso industrial, tecnológico y social del país. También destaca el papel que ha desempeñado a lo largo del tiempo en la consolidación de un ejercicio profesional riguroso, comprometido y orientado al interés general.
En este sentido, la distinción sitúa a la ingeniería en el centro de una aportación colectiva que va más allá del ámbito estrictamente técnico. El galardón reconoce tanto la función institucional del Col·legi como el trabajo acumulado de generaciones de ingenieros e ingenieras que han contribuido al desarrollo del país y al bienestar de la sociedad.
Un reconocimiento con dimensión colectiva
La Creu de Sant Jordi llega en un año especialmente significativo para el Col·legi. La celebración de su 75.º aniversario da contexto a un galardón que no se interpreta solo en clave conmemorativa, sino también como un reconocimiento a una trayectoria continuada de servicio, conocimiento y compromiso.

El Col·legi y l’Associació han querido hacer extensivo este reconocimiento a todo el colectivo que ha formado parte de las instituciones a lo largo de su historia. Esta lectura colectiva refuerza la idea de que la distinción no se dirige solo a una etapa concreta, sino a una contribución sostenida en el tiempo, vinculada a la evolución de la industria, la tecnología y la sociedad catalana.
La mirada que acompaña este reconocimiento también apunta hacia el futuro. En las valoraciones realizadas con motivo del galardón, se remarca la voluntad de afrontar los retos de la sociedad y del planeta con compromiso, responsabilidad y visión de futuro, y de seguir reivindicando el papel de la ingeniería como parte de las soluciones que el país necesita.
Narcís Armengol recoge el galardón en nombre del Col·legi
La distinción fue recogida por Narcís Armengol, decano del Col·legi, en nombre de la institución. Para Wattega, este hecho incorpora una vinculación directa y natural con la noticia, ya que Armengol es también director general de la compañía.
Su presencia en el acto conecta dos dimensiones complementarias: la institucional, como representante del Col·legi, y la profesional, desde su responsabilidad al frente de Wattega. Aun así, el centro de la noticia sigue siendo el reconocimiento al Col·legi y al conjunto del colectivo profesional que representa.

Desde Wattega, este galardón se interpreta como una buena noticia para el conjunto de la ingeniería y para el valor que esta aporta a la sociedad. Lo es, también, porque refuerza una idea que compartimos plenamente: que el progreso industrial, tecnológico y social requiere conocimiento técnico, responsabilidad y capacidad de respuesta ante nuevos retos.
Con la concesión de la Creu de Sant Jordi 2026, el Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya recibe un reconocimiento de país en un momento simbólico de su trayectoria. Desde Wattega, felicitamos al Col·legi, a su decano y a todo el colectivo de ingenieros e ingenieras que han contribuido a hacer posible esta trayectoria.
Fotografías extraídas de la cuenta de LinkedIn de Enginyers Industrials de Catalunya.




