Artículo de Oscar Espin, jefe de proyectos del área de Ingeniería de ARCbcn-WATTEGA sobre la rehabilitación de edificios con protección patrimonial
La rehabilitación de edificios es un mercado creciente a raíz de los objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética impulsados por la Unión Europea. La tendencia para los próximos años es que esta aumente con nuevas subvenciones e incentivos fiscales para desarrollar proyectos de mejora de la eficiencia, no solo en cerramientos sino también para instalaciones. Esto abre la puerta a la rehabilitación de más edificios de diferentes tipologías.
En este marco de trabajo, nuestra experiencia nos ha enseñado que es necesario realizar una serie de consideraciones y enfoques específicos para garantizar el éxito de proyectos que afecten a edificios singulares. Estos son los edificios o espacios con soluciones arquitectónicas singulares y principalmente los protegidos patrimonialmente. Este tipo de edificios suelen estar sujetos a normativas y regulaciones más estrictas que los convencionales, según su nivel de protección local, estatal o incluso los distinguidos como patrimonio de la humanidad. Es imprescindible, por tanto, conocer las restricciones que les afectan. Estas intervenciones deben ser acordadas con las autoridades competentes de patrimonio, así como con la propiedad.
Si bien no es esencial, como ocurriría en una rehabilitación arquitectónica, realizar una investigación exhaustiva y documental de la historia del edificio, sí es conveniente que el técnico tenga la sensibilidad necesaria para que la intervención de las instalaciones planteadas sea suficientemente respetuosa. Aquí llega el primer desafío: añadir un nuevo factor de diseño como es el estético, al que a menudo los técnicos de instalaciones no prestamos suficiente atención.
Desde la perspectiva de la ingeniería de instalaciones, la fase inicial de planteamiento es fundamental para identificar las áreas que requieren mejoras y para asegurar que cualquier intervención sea compatible con la estructura existente. El diseño de las intervenciones en edificios patrimoniales debe ser cuidadosamente planificado para respetar y conservar los elementos de valor histórico. Esto incluye el uso de soluciones reversibles siempre que sea posible, permitiendo que futuras intervenciones se puedan realizar sin dañar la estructura original. La integración de nuevas tecnologías y mejoras en eficiencia energética debe hacerse de manera que no afecte negativamente a la estética o la integridad del edificio.
Aunque pueda parecer evidente, otro de los aspectos importantes a tener en cuenta son las visitas presenciales a los espacios. Las soluciones estudiadas sobre plano pueden funcionar perfectamente a nivel teórico, pero en este tipo de proyectos la implantación real de cada elemento o trazado tiene un peso fundamental. Se debe considerar y valorar en los honorarios un plan de visitas de replanteo durante toda la fase de desarrollo del proyecto, implicando a todos los agentes correspondientes, como expertos en patrimonio o conservadores. En mi opinión, también es recomendable implicar a los equipos de trabajo más allá del responsable del proyecto. Calculistas y modeladores deben tener permanentemente presentes durante su trabajo las singularidades de los espacios en los que se mueve el proyecto.

El cálculo de costes del proyecto debe reflejar también estas particularidades. Las intervenciones no deben considerar solo el suministro e instalación de los diferentes elementos, sino los efectos colaterales de estos en la estructura o paramentos. La apertura de pasos, sujeciones, trazados de conductos o ubicaciones de cuadros eléctricos u otros equipos deben ser estudiados cuidadosamente con diferentes alternativas debido a su impacto. El trazado de una simple tubería puede resultar extremadamente costoso si no hemos considerado que implica atravesar muros de gran espesor o afectar a paramentos artesonados. Estos son costes que deben estar considerados en el presupuesto del proyecto antes de llegar a obra, ya que pueden suponer un porcentaje muy elevado según las afectaciones. Esto no debería ser tomado como un problema insalvable, ya que los edificios patrimoniales a menudo pueden acceder a subvenciones y financiación específica de protección.
Herramientas como BIM son muy valiosas en este tipo de proyectos. El uso de modelos permite trabajar en un gemelo digital detallado del edificio, facilitando la planificación y gestión de las intervenciones. Además, las tecnologías no invasivas, como las técnicas de conservación no destructivas, son esenciales para minimizar el impacto en la estructura original del edificio.
Por tanto, desde la perspectiva de la ingeniería de instalaciones, la rehabilitación de edificios con protección patrimonial es una tarea compleja que requiere una combinación de conocimiento técnico, sensibilidad y creatividad. La integración de tecnologías avanzadas, el cumplimiento normativo, la planificación a largo plazo y un enfoque en la sostenibilidad son aspectos esenciales para garantizar el éxito de estos proyectos.
Algunos proyectos llevados a cabo por ARCbcn-WATTEGA que predican este ejemplo de dificultad son: los históricos pabellones del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, diversos espacios históricos de la Abadía de Montserrat, el Museu d’Història de Barcelona (MUHBA) o, más recientemente, el proyecto de rehabilitación del Castell de Tres Dragons, ubicado en el parque de la Ciutadella.
A medida que avanzamos hacia un futuro más sostenible, la rehabilitación de nuestros edificios patrimoniales no solo preserva nuestra historia, sino que también asegura que estos tesoros arquitectónicos puedan ser disfrutados por las generaciones futuras.

Oscar Espin, ingeniero técnico industrial. Jefe de proyectos.




