La vulnerabilidad climática de la red ferroviaria: un reto de actualidad que ERF‑WATTEGA ya analizó en 2021

El estudio, de gran envergadura y encargado por la Oficina Catalana del Cambio Climático, analiza el impacto del cambio climático sobre la infraestructura ferroviaria y viaria de Cataluña y propone estrategias de adaptación ante los escenarios meteorológicos más extremos


El medio Nació Digital ha publicado recientemente un extenso reportaje sobre las líneas de tren más expuestas a los impactos del cambio climático en Cataluña. El artículo destaca los tramos vulnerables de Rodalies, FGC y AVE, especialmente ante fenómenos como la intensificación de las lluvias torrenciales, las olas de calor, las rachas fuertes de viento o el aumento del nivel del mar. El reportaje recoge las conclusiones de un estudio encargado por la Generalitat a ERF‑WATTEGA que ha permitido, por primera vez, identificar de manera detallada los tramos potencialmente más vulnerables de la red viaria y ferroviaria catalana ante los escenarios climáticos proyectados para 2050.

Este proyecto, desarrollado entre 2020 y 2021 por el equipo de ERF‑WATTEGA, se enmarca dentro de la Estrategia Catalana de Adaptación al Cambio Climático 2021‑2030 (ESCACC30), y fue encargado por la Oficina Catalana del Cambio Climático (OCCC). Su objetivo era claro: mejorar el conocimiento sobre los riesgos, vulnerabilidades y capacidades de adaptación de la infraestructura de transporte terrestre catalana y contribuir así a la planificación de actuaciones para aumentar su resiliencia.

Un análisis pionero en Cataluña

El estudio, liderado por ERF‑WATTEGA, amplió al conjunto de Cataluña un informe previo centrado en el Sistema Integrado de Movilidad Metropolitana de Barcelona, realizado en 2020 por encargo de la ATM.

El proyecto se basó en un análisis detallado de proyecciones climáticas, afecciones históricas en el territorio y documentación de referencia de otras regiones del Estado y de países externos. Se utilizaron los escenarios climáticos regionalizados del proyecto ESCAT‑2020 del Servei Meteorològic de Catalunya y, con la participación de Lobelia Earth, se generaron proyecciones propias para índices climáticos adicionales. La consultoría Cinesi también contribuyó con su conocimiento en movilidad.

Además, el trabajo contó con el apoyo de una comisión técnica integrada por la ATM, la Dirección General de Infraestructuras de Movilidad, la Dirección General de Transportes, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya y la OCCC.

Diagnóstico de vulnerabilidades y cartografía específica

El informe identificó 17 tipos de impactos potenciales sobre las infraestructuras, asociados a 9 variables o fenómenos climáticos causales. Los principales riesgos climáticos identificados contemplan cuatro variables: temperaturas elevadas, precipitaciones abundantes, rachas de viento fuerte y aumento del nivel del mar.

En el marco del trabajo se elaboraron 122 mapas que, además de incluir los resultados de las proyecciones climáticas para el horizonte 2050, definen diversos mapas de riesgo sobre las infraestructuras. Estos identifican los tramos de la red viaria y ferroviaria potencialmente más expuestos a escenarios climáticos adversos e indican también aquellos donde las consecuencias podrían ser más graves por los elevados volúmenes de movilidad que soportan.

Como resultado de este análisis, se identificó que un 30 % de la red se ubicaba en zonas donde la precipitación acumulada durante un día en otoño superaba los 60 mm. Tramos como la R1 en el Maresme, la R3 en Osona y el Ripollès, o la R4 en el Vallès y el Penedès, se identificaron como especialmente sensibles; muchos de los cuales aparecen hoy en la actualidad informativa.

Desbordamiento del río Francolí en las comarcas de la Conca de Barberà y Les Garrigues en 2019 (Imágenes extraídas de 3cat, Òscar Riera)

Del diagnóstico a la acción: estrategias de adaptación

Más allá del diagnóstico y la cartografía generada, una de las aportaciones más valiosas del estudio de ERF‑WATTEGA es la propuesta de 16 medidas de actuación, divididas en 26 acciones. Entre las estrategias más destacadas para la infraestructura ferroviaria catalana, cabe señalar las siguientes:

  • Mejora de los sistemas de drenaje para hacer frente a episodios de lluvia intensa.
  • Instalación de sensores de control en la propia infraestructura y en los elementos del entorno, como los taludes, para monitorizar cambios y condiciones extremas.
  • Refuerzo de la estabilidad de los taludes y revisión de los parámetros constructivos en nuevas actuaciones.
  • Protección física en zonas costeras para afrontar la subida del nivel del mar.
  • Utilización de materiales y equipos resistentes a elevadas temperaturas.
  • Incremento de la protección solar en las instalaciones al aire libre (paradas, estaciones, cocheras y playas de vías).
  • Adopción de estrategias de gestión y mantenimiento preventivos.

Tal como recoge Nació Digital, una de las conclusiones más relevantes del informe es que la actuación preventiva resulta mucho más eficiente —económicamente (puede reducir entre dos y cuatro veces los costes) y operativamente— que las intervenciones reactivas tras los episodios extremos, una idea que refuerza la necesidad de aplicar el conocimiento generado.

Conocimiento al servicio del país

La publicación reciente de Nació Digital pone de manifiesto la vigencia y la utilidad de un proyecto que, cinco años después, continúa siendo una herramienta de referencia para la toma de decisiones en el ámbito de la movilidad y el transporte. El estudio de ERF‑WATTEGA destaca la importancia de pasar a la acción en un contexto en el que el cambio climático ya está presente en el día a día.

Con este proyecto, WATTEGA reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la planificación territorial y la resiliencia de las infraestructuras frente al cambio climático. Continuaremos trabajando para aportar conocimiento técnico y estratégico en un momento clave para el futuro del país.


🔗 Consulta el informe completo del estudio de ERF‑WATTEGA, encargado por la Oficina Catalana del Cambio Climático (OCCC)

🔗 Lee el artículo de Nació Digital: “Cataluña tiene identificadas desde 2021 las líneas de tren más vulnerables al cambio climático”.

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